67. Una señal
POV ABBY DE LA VEGA
Su pregunta no solo resonó en mi mente; retumbó en mi alma como un eco incómodo, obligándome a mirar mi interior.
¿Lo amaba?
Era una duda que no tenía una respuesta sencilla. El amor, al menos el que yo había sentido, nunca fue una línea clara. Tal vez lo que me ataba a él no era a él en esencia, sino a la versión que se revelaba únicamente a mi lado.
Amaba esa delicadeza casi clandestina que brotaba únicamente cuando estábamos a solas; la precisión con la que preparaba cada plato dirigido a mi y la atención minuciosa que ponía en cada pequeño gesto que en mi rostro se dibujaban.
En su forma de cuidarme había algo íntimo, un lenguaje hecho de silencios que solo existía entre nosotros.
Pero fuera de ese refugio…
Su mirada se endurecía.
Su mundo volvía a ser impenetrable.
Y yo, inevitablemente, dejaba de existir para él.
Nunca me dio un lugar, ni siquiera insinuó que lo tendría. Su vida era una puerta entreabierta que nunca pudre cruzar.
No necesitaba afe