~Narrador omnisciente~
Camelia se sentó frente al escritorio, manteniendo las manos entrelazadas sobre su regazo. El despacho olía a café frío y desinfectante. Del otro lado, el doctor Ortega hojeaba lentamente las hojas que ella misma le había entregado momentos antes.
—¿Y dice que las tres mujeres tienen un cuadro similar? —preguntó sin levantar la vista.
—Sí —respondió ella con voz tranquila—. Cambios repentinos de humor, agresividad, episodios de delirio, insomnio extremo. Una de ellas inc