«En cuanto se acabe el tiempo y nos divorciemos, me los llevaré.»
Esas palabras parecían resonar como un martillo golpeando un yunque dentro de la cabeza de Alessandro.
Después de atragantarse los espaguetis subió a darse un baño y se mantuvo horas encerrado en su despacho, sin hacer nada productivo realmente. Solo contemplaba los peces multicolores nadando de aquí para allá mientras él tenía la mente en blanco.
Estaba muy jodido.
«En cuanto se acabe el tiempo y nos divorciemos, me los lleva