Anastasia ni siquiera pudo sorprenderse cuando le informaron que había perdido su trabajo como modelo. Sabía perfectamente quién estaba detrás de todo esto. Su padre había enviado a su asistente únicamente para decirle que, si no volvía a casa en un lapso de veinticuatro horas, entonces podía irse despidiendo de todos sus sueños.
Giovanni Sidorov siempre había sido así de cruel.
Y no sabía si tenía fuerzas para enfrentarlo. Bien podría decirle que estaba enferma y que, si alguna vez la quiso com