POV: Valentina
La mansión de día era como mirar a alguien muy hermoso que sabes que va a hacerte daño.
Si la noche anterior me había parecido imponente, la luz de la mañana la volvía irreal. La piedra gris captaba la claridad de una forma fría, como si el edificio supiera exactamente cómo ponerse para que doliera mirarlo. Los cipreses del camino eran demasiado rectos, demasiado perfectos, como guardias que llevaban siglos en el mismo lugar y no pensaban moverse.
Yo llevaba aquí apenas unas hora