78. El Vuelo Sombrío
Aelina observó a Valdimir con ojos vidriosos, su cuerpo aun temblando imperceptiblemente. La respuesta superficial que le había dado momentos antes parecía flotar entre ellos, llena de un peso invisible. El terror que había experimentado al otro lado del espejo seguía arraigado en lo más profundo de su ser, como una sombra que se negaba a desvanecerse.
La joven tragó saliva, intentando humedecer su garganta reseca. Sus dedos jugueteaban nerviosamente con el borde de la manga su vestido, buscando