38. El nuevo plan de Aelina
Aelina soltó un resoplido incrédulo, con sus mejillas enrojecidas por la indignación.
—¡Prácticamente no tenía opción! —gritó, mientras su cuerpo temblaba ligeramente por la emoción contenida.
Valdimir negó con la cabeza, con una risa burlona escapando de sus labios.
—De hecho, si tenías opción. Tu padre dejó en claro que aceptaría la decisión que tú tomaras. Si te negabas o aceptabas, sería elección tuya y yo debía regirme a tu elección. Sin embargo, las consecuencias ustedes tendrían que pagar