Voy a cuidarte.
Narra Jeremiah:
Eran ya las ocho de la noche cuando me llamó la detective Kim. Quisiera decir que estaba en casa a punto de cenar o algo así, pero la verdad es que estoy conduciendo como ave sin nido, incapaz de volver a una casa vacía. He salido de la oficina hace horas y me la he pasado rondando por la ciudad, sin rumbo, al punto de que estoy a las afueras del pueblo, todo para evadir mi realidad. Cuando el número de la detective apareció en la pantalla, debo admitir que pensé mucho si le co