Ligas Peligrosas.
Narra Fernando:
Engullo sin prisa la hamburguesa triple de carne y queso, especialidad de Troy, la cafetería que suelo recurrir en los suburbios de la ciudad. Tengo la mente como volcán en erupción, lleno de fuego y lava ardiente, que me carcome por dentro. Mientras ceno y observo la televisión, distraído, recapitulo los hechos vividos esta noche. ¿Cómo es posible que pudiera haber dejado escapar a Adriana de esa manera? Después de días con ella bajo mi merced y la seguridad de que bien podría