Mira lo que encontré.
Narra Adriana:
La adrenalina bombea por todo mi cuerpo mientras salgo del viejo almacén en el que estaba encerrada. El lugar está junto al mar, pero no tengo ni idea de dónde estoy, solo sé que debo salir de aquí cuanto antes. En el exterior, otra vez el sonido de las olas me recibe, pero no me fijo en ella, desesperada, busco del auto en que Fernando me trajo hasta aquí. Lo ubico a unos veinte metros de la enorme entrada de metal y corro hasta él, todavía con las manos atadas. Está oscuro y h