Cuando Alba abrió los ojos, miró alrededor y Evan no estaba, se enderezó y vio en la mesita de noche. Ahí estaba esa nota, se quedó perpleja
—Quizás se fue a trabajar, y no quiso despertarme —dijo, pero incluso su voz le pareció falsa, había un temor en su interior, como un mal presentimiento.
Tomó la nota y decidió leerla.
«Alba:
Ayer fue un error, no debí hacerte el amor por pasión, no suelo estar con una mujer solo por lujuria, quizás te deseo más de lo que nunca pensé, sí, aún te amo, pe