Darina estaba pensativa sobre ir al evento, además de ser una orden, decidió ir porque quería saber la verdad.
«Veré a Mia, podré saber la verdad», pensó.
Catalina llegó con ella.
—¿De verdad debemos ir?
La mujer asintió.
Llevaban sus hábitos y salieron al auto, donde ya estaba la madre superiora.
***
La fiesta era en un salón lujoso y antiguo en un viejo castillo.
Mia sonriò al ver a los invitados llegar, estaba segura de que recaudarían dinero, y lo lograría.
Caminó por los pasillos.
—Mia.
Mia