Catalina hundió la mirada, no pudo evitar que las lágrimas cayeran por su rostro.
Darina estaba perpleja, era su hija quien se casaba con Luca, pero cuando encontró la mirada de Catalina la vio tan triste, que solo pudo tomar su mano, y llevarla lejos de todo eso.
Arturo mirò a Mia, ella vio sus ojos, hundió la mirada.
Cuando volvió la mirada, notó que Arturo se marchaba sin mirar atrás.
Afuera de la fiesta, Amaranta alcanzó a su hijo, junto con su padre.
—¡Arturo, no te vayas así!
—Ahora no pu