— ¡Es un niño!
Canta cuando entramos a la mansión de Cillian.
Ares parece un crío al que le acaban de dar el regalo de su vida.
Helena y Becca saltan de sus lugares y llegan hasta mí, al tiempo que Cillian felicita a su hermano.
—Estoy tan feliz por ustedes —espeta Helena antes de dar un paso atrás y dejar que Becca haga lo propio.
Ella se ha adaptado bien a todos y aunque ha tenido sus momentos con Cillian, los tres han desarrollado una amistad y cercanía maravillosa.
—Esta es una buena