Los recuerdos de mi día con Ares aún están presentes en mi mente.
¡Dios!
El hombre realmente sabe cómo resarcir sus errores.
Luego del episodio en la cocina subimos a la habitación y no bajamos hasta que el sol se ocultó y ambos moríamos de hambre.
Pedimos algo para comer y nos echamos en el sofá.
Eso le dio el tiempo de admirar todo lo que había colocado alrededor.
Bueno, he puso de nuevo lo que ya había guardado.
Pero, se sintió bien poder ver su expresión casi tímida.
Me alegro y al mismo t