POV ARES.
—Vaya, por tus ojeras, tu sonrisa de idiota y las piernas temblando me atrevo a afirmar que te has disculpado con Emma por lo ocurrido ayer.
—Vete a la mierda —resoplo antes de sentarme frente a mi hermano que me mira con diversión.
—Pero ya, en serio, ¿arreglaste tu metida de pata?
Asiento.
—Sí, Emma me perdono mi momento de estupidez.
—Bien.
—Vine por una cosa.
Arquea la ceja.
—León está en México. Así que estamos atados por ahora.
Se reclina en su silla y me mira con atención.
—Eso