Capítulo 43. No lo permitas.
Un ruido sordo se escuchó cuando los dos carros colisionaron uno contra el otro y Lucien sintió un pequeño dolor de cabeza pero aún así miró a su lado para verificar que Max estuviera bien y se dio cuenta de que este parecía estar bien aunque un poco aturdido por el golpe de la bolsa de aire, así que miró por el espejo retrovisor para darse cuenta que los autos que venían siguiéndolos se habían detenido y estaban bajando unos hombres vestidos de negro de estos y también del auto que se atravesó