Capítulo 42. El accidente.
— Esta bien, cuídate mucho tú también. — Murmuró Aria abrazándolo y él le sonrió.
— Por favor ayúdame a preparar algo de ropa en una maleta, iré a decirle a Luna. — Espetó Lucien, odiaba tener que separarse de Aria y Luna, pero tenía que empezar a arreglar estos asuntos cuánto antes.
— No te preocupes, yo me encargo. — Aceptó ella y él beso sus labios con dulzura para luego soltarla y caminar hasta su silla de ruedas para sentarse nuevamente y dirigirse al ascensor.
— Papi. — Pronunció Luna