Unos suaves labios.
Sebastián cerró los ojos, dejó caer la cabeza hacia atrás y respiró profundo tratando de ordenar sus pensamientos y sentimientos.
Si bien le había hecho una promesa a Mariana hace dos años cuando le salvó la vida, sentía que no podía cumplirla.
No solo porque su abuelo le había puesto algunas trabas, si no, que algo de entro de él, no le animaba a cumplirla, por muy palabra valor que tuviera su palabra, nomas no podía cumplirla.
Esperaba que ella pudiera perdonarlo, y olvidar todo aquello.
Pens