Capítulo 30
Violeta San Marino
Ades se fue antes del amanecer y yo estaba agotada, pero para que mentir; estaba muy feliz. Hacía mucho tiempo que no me regocijaba de tanta felicidad junta.
Luego de haber tomado un baño, me acosté un rato en la cama para dormir, aunque sea unas horas, sin embargo; por más que lo intenté. No podía borrar la sonrisa de felicidad de mi rostro y mucho menos la sensación de haber estado con Ades.
Todavía no había pasado el mediodía y mi teléfono comenzó a sonar insi