Capítulo 29
Violeta San Marino
Suspiro toda relajada por el delicioso masaje que me está dando Ades en este momento y nada mejor que un rico baño en la bañera, con el hombre que te hizo el amor como un salvaje.
Juego con espuma entre mis brazos y siento como Ades ha comenzado a repartir besos húmedos por mi cuello.
- ¿En qué piensa mi bella flor? - me pregunta en un tono cariñoso mientras me abraza y me ponga a su cuerpo.
- La verdad es que no estoy pensando en nada, solo estoy disfrutando del