Violeta San Marino
Me tomó un poco de tiempo entender lo que estaba pasando porque las emociones me desbordaron y comencé a llorar como una tonta. No podía creer que este hombre, al cuál conocí de manera imprevista cuando estaba huyendo de mi catástrofica realidad, él que me enseñó una nueva forma de amar sin traiciones ni mentiras, el mismo que me ha hecho inmensamente feliz todo este tiempo y me devolvió las esperanzas en el amor, ahora este de rodillas frente a mí pidiéndome que sea su esposa