POV XAVIER
—¿Quieres que te ponga un suero?
Giré la cabeza hacia Daniel, que ya estaba de pie junto a la cama del hospital, mirándome con frialdad. Desvié la vista hacia el techo.
—Cállate —murmuré.
Daniel soltó un suspiro y cruzó los brazos.
—Esto es un hospital, no un hotel. No puedes quedarte aquí a dormir cada vez que te da la gana.
—Tú eres el dueño.
—Sí, lo soy. Pero los hospitales son para la gente enferma, ¿entendido?
Refunfuñé por lo bajo.
—Soy un paciente. Tengo el corazón roto.
—¿Qué