—Señor Cisneros, ¿tiene miedo de ser humillado?
Julieta trató innumerables veces de autoafirmarse que Leandro la defendía frente a la prensa porque realmente la amaba. Pero en el fondo lo sabía. Leandro solo lo hacía por su dignidad, era solo por su orgullo de macho.
—Julieta, sigues siendo la señora Cisneros, ¡mantente al nivel en lugar de hacer cosas tan bajas y estúpidas!
—¿Qué cosas he hecho? ¿No le queda muy claro al señor Cisneros por qué me escapé ayer?
No habría huido de no ser porque L