A Leandro le tembló el corazón y se le aflojó un poco la mano.
—Julieta, ¿de qué estás hablando?
—¿De qué estoy hablando? Leandro, fuiste tú quien se acercó a Jorge y no le dejó darme una oportunidad. Luego, conseguiste a alguien para que me secuestrara y…
Los ojos de Julieta estallaron en lágrimas al recordar lo que había sucedido en ese cuarto oscuro. Abrió la boca pero era incapaz de decir una sola palabra.
La semilla de la duda se sembró en el corazón de Leandro; intuía que Julieta ocultaba