Frente al espejo de tamaño completo de mi avión, contemplo mi aspecto. Llevo un vestido largo, color negro, de cuello barco, con hombros descubiertos. El cabello lo arreglé en ondas y cae sobre mis hombros desnudos. Las únicas joyas que llevo son unos zarcillos Tiffany de candelabro y un brazalete de la misma casa.
Mis sandalias altas son delicadas, en color plateado, con hermosas piedras sobre las finas tiras.
Al sentirme satisfecha con mi aspecto, tomo el antifaz negro con encaje que Kamal co