La bebida fluye y el juego está en su cúspide. Emir y, un hombre mayor llamado Alejandro tienen la mayor parte del botín. La verdad me ha sorprendido.
Las apuestan se han doblado y la tensión cada vez es más palpable. Hay mucho dinero sobre la mesa. Un par de hombres se han retirado y la batalla continua.
Pero. En realidad, la situación me está aburriendo. Así que, me pongo de pie y con una copa en la mano paseo por la sala.
Mi mirada se va hasta Tristán que está mirando la pantalla de su móvil