Agustín estaba en la habitación de sus hijos intentando acomodar un colchón en el piso.
Nahuel había juntado un poco las dos camas para dejarle más espacio y Emma acomodaba una manta sobre el colchón de su padre como si él fuera el invitado de aquella noche.
En realidad, Agustín solía dormir en la habitación que ahora ocupaban Eva, María y Lucas.
Durante años había sido el cuarto que compartía con Vanessa cuando visitaban a sus padres en vacaciones.
Pero aquella noche ni siquiera había dudad