En su casa con Vanessa solo había tensión entre ellos ,cuando se veían.Ella seguía haciendo su rutina sin cambios seguramente creyendo que Agustín no hablaba en serio lo del divorcio.
Aunque ya sabía que la había descubierto.
En los días que siguieron, las sesiones cambiaron.
Agustín ya no hablaba de amor.
Tampoco hablaba de recuperar nada.
La palabra matrimonio empezó a sonar en su boca como algo ajeno, como una casa abandonada a la que ya no tenía sentido volver. No mencionaba a su