106. Propuesta inesperada
Dania
Otra semana... otro domingo en la iglesia fingiendo que Dominic y yo somos una pareja perfecta, un par de enamorados.
Me decepciona decir que estoy acostumbrándome a esta farsa y aceptando mi destino, mi espíritu nunca fue muy fuerte e inquebrantable que digamos y ni hablar de mi santidad que últimamente ha estado en silencio, todo en mí está en silencio en el interior, no hay voz de lucha, no hay voz de deseo, no hay voz de reprimendas, ni siquiera de lamentos.
Lo único que hago es sal