Capítulo 39.
Nos detenemos en la carretera a varios metros de la casa, apagamos los motores de la camioneta y salimos de ellas en silencio con armas en mano, pero Nate se guarda en su ropa el iPad mini. La música está por los cielos y hay tantos autos aparcados que es difícil siquiera contarlos, nosotros nos ocultamos. De inmediato mis hombres con el capitán se meten entre los arbustos y el bosque que rodea la propiedad para despejar de maneara sigilosa la parte de atrás de la casa, su tarea es asesinar a l