Capítulo 31.
Jennifer.
La casa de Amerie nunca me había parecido tan alta e imponente, definitivamente nunca pensé que esto pasaría, pero sé que se trata de algo que debo hacer y sé que la única razón por la que me siento tana asustada ante una simple casa es lo que estoy a punto de hacer; decirle la verdad a Amerie. Toda la verdad. Cuando toco la puerta una chica del servicio me deja pasar y me dice que Amerie me espera en su habitación, así que subo las escaleras y llego hasta la misma, luego abro la puer