Lentamente, me levanto, sintiendo mis piernas frágiles, me pongo de pie para luego levantar la mirada y penetrarla hacia ese chulo que me mira con ansiedad y deseo. Lentamente, mi mirada baja como un escáner y se detiene al ver como esas manos masajean ese… ¡Enorme…! Ufff… siento como mi cuerpo empieza a arder hasta consumirme lentamente. Relamo mis labios y mis ojos se oscurecen ante el deseo.
Él sonríe al ver mi reacción. Sin poder moverme me deleito como su mano masturba su enorme pene, mmm…