Luego de que el sol se ocultara, Harry cedió acompañarme a la bañera, “un baño de espuma”. Trate de que no durmiéramos mucho, pero ambos caímos rendidos sobre la cama a las cuatro de la mañana. Ahora solo nos queda llegar a casa para que él se vaya al aeropuerto.
Ahora que estoy en silencio, mi cabeza no deja de pensar en lo que Harry me dijo de su madre, puedo soportar todo el odio que me tenga, lo único que no dejaré pasar es que se meta con mi tía, no, a ella no la puede tocar, no y menos qu