Dios, el abrupto movimiento de sus caderas, me indica que no debería haber dicho eso.
Aumenta la presión de su cuerpo empujándome contra la puerta y su boca impacta contra la mía.
—Sí —jadeo mientras forcejeo con su camiseta. Me enciendo con solo mirarlo.
Aparta las manos de mis pechos y las desliza hacia abajo. Oigo que se desabrocha la cremallera y entiendo de inmediato su comentario sobre la ausencia de obstrucciones. Me aparta las bragas a un lado. No me da tiempo a prepararme para la inten