Lukan se sienta en el altar, con las piernas cruzadas junto a Sasha. Los ojos de este licán brillan con una mezcla de ansiedad y ambición. Su respiración es acelerada, casi jadeante, ya puede saborear la victoria inminente que lo espera mientras observa a Melody haciendo los últimos ajustes necesarios. Todo lo que planeó durante años está a punto de cumplirse. Siente el peso del momento, la expectativa creciendo dentro de él como una bestia a punto de ser liberada.
Se concentra en controlar s