LISSANDRA
Me desperté en los brazos de Ash, su calor me envolvía de una manera tan dulce, su aroma, todo en él era la trampa perfecta para quedarme en sus brazos toda la mañana. Mi cuerpo aun sentía un pequeño ardor por nuestra noche de pasión, no sabía cómo mi hombre podía tener tanta energía todas las noches, no había noche que me perdonara, a veces era mañana, tarde y noche, aunque yo era feliz con mi insaciable semental.
Sonreí al recordar sus movimientos hace apenas unas horas, besé su pec