ASHTON GARDER
Nunca olvidaré el sonido.
Ese maldito sonido seco que quebró mi mundo.
El disparo.
El cuerpo de Liss desplomándose frente a mí.
Nunca olvidaré la sangre en mis manos. Ni cómo mi corazón se quebró en mil fragmentos cuando sentí su cuerpo rendirse entre mis brazos.
—Tú… tú eres mi hogar, Ashton —susurró con las últimas fuerzas—. Mi todo, te amo…
—No. No, no, no. No digas eso como si te despidieras. Tú no te vas, ¿me escuchas? ¡NO TE VAS! LISSANDRA, POR FAVOR, AMOR, NO ME DEJES, NO,