ASHTON GARDNER
La tarde se deslizaba lenta y cálida sobre la casa.
Liss dormía una siesta ligera en el sofá, con Erick en brazos y una mantita sobre ambos. Tiff estaba leyendo cerca, y yo simplemente los observaba en silencio, como si ese momento debiera ser guardado en cristal.
Y entonces, claro… llegó el huracán.
La puerta se abrió de golpe.
—¡Entregaaa especial! ¡Tartaleta de frambuesa para la mujer más fuerte de este planeta! —gritó Ethan, levantando una caja blanca como si fuera una corona