LISSANDRA
La puerta se cerró con un clic suave.
El resto del mundo quedó afuera.
Ash me seguía en silencio, sin soltar mi mano, como si necesitara mantener el contacto para asegurarse de que aún estaba ahí.
Yo también lo necesitaba.
El cuarto estaba en penumbra. Solo la lámpara de noche encendida, el aire con aroma a lavanda y el murmullo distante de la casa apagándose.
Erick ya dormía.
Ethan se había retirado con Tiffany a sus respectivas habitaciones, y Oliver se había vuelto a su departament