Selene apretó los dientes con fuerza, mientras sus manos se aferraban con gran violencia a las sabanas de la cama de Castiel.
—Por favor, eres la cazadora mas temeraria de toda la región, tu puedes con esto… son apenas unos centímetros más—bufo Castiel, mirándola directamente a los ojos.
—Cazadora o no, esto es demasiado para mí, Castiel—se quejó ella, mientras se retorcía debajo de el— ¿Puedes dejarme intentarlo a mí?
El hibrido rio antes de negar con la cabeza, acto seguido, el oprimió el ven