Capítulo 148.
— ¡Malcolm!— grita una voz aguda y femenina.
El Alfa se detiene de inmediato y al girarse se encuentra con Oleika corriendo en su dirección.
La pelirroja se arroja a sus brazos, sorprendiéndolo por completo pero no incomodándolo, a pesar de todos los problemas que tenía en su cabeza, sabía en el fondo de su ser que esa mujer era suya, no pensaba compartirla, no pensaba dejarla ir… de nuevo.
Los brazos fuertes y poderosos del licántropo se envolvieron en la delicada cintura de Oleika y la apretó