C55- DÉJALO PASAR.
C55- DÉJALO PASAR.
La finca seguía oliendo a pólvora y metal caliente cuando Landon avanzó como una tormenta contenida. Los hombres que quedaron en pie alineados, algunos con vendas improvisadas, otros con la ropa empapada de sangre ajena.
Nadie lo miraba a los ojos.
—Hablen —ordenó—. Ahora.
Uno de ellos dio un paso al frente, inseguro.
—No podemos asegurarlo al cien por ciento, jefe… pero creemos que fueron los Ferreti.
Landon alzó la mirada lentamente.
—¿Creen?
—Sí. Los mercenarios llevaban