C54- LA SECUESTRARON.
C54- LA SECUESTRARON.
La camioneta avanzaba a toda velocidad por una carretera secundaria y dentro Kiara no lloró, tampoco rogó y esperó. Cuando uno de los mercenarios se inclinó para sujetarla mejor, ella reaccionó y levantó la rodilla con toda la fuerza que le quedaba y le dio de lleno en la cara.
—¡Mierda! —gritó el hombre.
Kiara no se detuvo, giró el cuerpo y el mercenario se llevó las manos a la nariz, ya la sangre brotando entre los dedos.
—¡Hija de puta! —rugió otro.
Pero entonces el golpe llegó por detrás y algo duro golpeó contra la cabeza. Aun así, intentó levantarse otra vez.
—Sujétenla ya —ordenó alguien—. ¡Denle un sedante!
Ella sintió el pinchazo en el cuello y luego el ardor, entonces el cuerpo empezó a pesarle. Luego, todo se volvió negro.
En la finca, el silencio era antinatural.
Antonia sentada en una silla, con el hombro vendado de manera improvisada, el dolor era real, Marion caminaba de un lado a otro, con las manos temblando y los ojos enrojecidos.
—Se la llevar