CAPITULO ESPECIAL: CELOS COMO ÁCIDO.
CAPITULO ESPECIAL: CELOS COMO ÁCIDO.
El rincón junto a la columna de mármol se convirtió en un refugio para Marion. Mientras el resto del salón celebraba el compromiso con brindis y risas, ella había encontrado su pequeña isla de calma en medio de la tormenta. Todo gracias al hombre que apareció de la nada, como un ángel rubio enviado para salvarla de su propio naufragio.
Marion salió de su estupor inicial.
Tomó aire y, para su sorpresa, una sonrisa genuina, pequeña pero real, nació en sus labi