C53-SU INFIERNO ACABA DE EMPEZAR.
C53-SU INFIERNO ACABA DE EMPEZAR.
Nápoles lo recibió y Landon bajó del auto sin prisa. Domenico lo había enviado con una excusa elegante: cerrar una brecha en el puerto. Un cargamento retenido, con un socio nervioso, que hacía demasiadas preguntas.
Nada que no pudiera resolverse… si se hacía rápido. Landon avanzó entre contenedores con dos hombres detrás.
—El cargamento está en el muelle tres —dijo uno de ellos—. Los napolitanos quieren renegociar.
Landon sonrió ajustando sus guantes negros de cuero.
—Siempre quieren renegociar cuando creen que pueden morderte.
Entraron a una nave y tres hombres los esperaban con armas visibles y miradas duras, entonces uno de ellos dio un paso al frente.
—Ferrara manda saludos —dijo—. Pero aquí las reglas cambiaron.
Landon no se detuvo y tampoco levantó la voz.
—Las reglas no cambian —respondió—. Cambian los hombres que creen poder romperlas.
El silencio pesó y un arma bajó, mientras que otro dudó.
—El dinero llega hoy —continuó Landon—. El cargamen