C32- SE AMABAN
Kiara se quedó helada cuando escuchó ese lo siento.
Porque para ella, no sonó a disculpa, sonó a despedida. Un golpe seco le atravesó el pecho y, por un instante, dejó de respirar. La mano de Landon que seguía aferrada a la suya, ya no tenía fuerza y ese detalle la asustó más que la fiebre, más que la tormenta, más que todo lo que habían vivido.
«No. No me va a decir adiós. No me vas a dejar»
Le temblaron los labios, pero el temblor se transformó en rabia.
—¿Qué mierda estás di