Balto fue a la habitación de su hijo, su cachorro había estado irritable en toda la noche, no dejaba de llamar a su madre a gritos, no comió lo suficiente y mantenía llorando cada tanto, eso lo enfureció demasiado, ¿Cómo pueden hacer que su hijo sufra de esa manera?
―Prometo que la traeré de vuelta y esta vez mataré a ese hijo de… a ese miserable que nos la arrebató por segunda vez. ―Lucius miró a su padre, él ya estaba sentado en su cuna. ―Mamá volverá a nosotros para quedarse, ¿Lo comprendes,