La llegada a la clínica fue rápida a pesar de que estaban a una hora del lugar. Gideon y Micky bajaron del coche corrieron y entraron como dos ráfagas de viento, quería saber de una buena vez que había sucedido con su hijo.
Ellos podían sentir que estaba bien, pero aun así ignoraron todo y exigieron verlo de una buena vez. Micky estaba dispuesta a matar a la mujer que lo cuidaba si su hijo resultaba estar grave. Al entrar a la habitación a la que se les había llevado, ellos quedaron en shock al