A pesar de que Karan decía que Branson estaba arrepentido y dispuesto a ayudarles en su plan de derrocar a La Orden, Amaya no confiaba en él. Hasta ahora no los había entregado, pero se sentía más tranquila con su espada cerca.
Karan no le contó del paradero de Hatsú. Ella sospechaba que su amigo sabía dónde estaba la chica. En una ocasión lo vio salir misteriosamente y volver muy tarde, en la noche.
La casa se alzaba en una zona escarpada de la costa. El tiempo empezaba a cambiar y había de